Impulso de Aegir

CÓMO FUNCIONA LA TECNOLOGÍA COMPACTA AEGIR IMPULSE CON ALTA POTENCIA

Aegir Impulse se basa en la generación avanzada de formas de onda electromagnéticas que afectan a la estructura de la corriente de agua en tiempo real. A través de señales cuidadosamente diseñadas, se produce en el agua un patrón de pulsos muy rápido y controlado.

La base de la técnica es la microcavitación, pequeños cambios de presión locales que se producen cuando los impulsos electromagnéticos interactúan con el flujo de agua. Estas implosiones microscópicas rompen brevemente la estructura de las moléculas de agua y generan nanoburbujas, de un tamaño inferior a 200 nanómetros.

Estas burbujas estables tienen una carga superficial negativa que hace que permanezcan en el líquido e interactúen con la materia orgánica, la biopelícula y los minerales. Aumentan la cantidad de oxígeno reactivo, tienen un efecto esterilizante natural y descomponen los depósitos en los sistemas de tuberías.

Cuando las nanoburbujas se unen a los iones de calcio, la cal se convierte en aragonito, una forma cristalina más suave y soluble que no se atasca en los tubos. Los óxidos de hierro se ven afectados de manera similar y pueden convertirse en magnetita, lo que proporciona una protección eficaz contra la corrosión.

Aegir Impulse lo crea completamente sin añadir gas, productos químicos o presurización.

¿Qué son las nanoburbujas?

Las nanoburbujas son burbujas de gas ultrafinas que, a diferencia de las burbujas normales, no suben a la superficie. Se retienen en el líquido gracias a su pequeño tamaño y a su carga superficial negativa. Esto los hace estables pero al mismo tiempo altamente reactivos.

Características:

• Aumenta la solubilidad del oxígeno reactivo y del gas

• Reduce la biopelícula, los depósitos y la actividad microbiana

• Se une a partículas y minerales como el calcio y el hierro

• Promueve la formación de aragonito y magnetita

El papel del sistema de impulsos

El dispositivo Impulse se instala directamente en la tubería de agua y funciona sin alterar la presión, el flujo o la temperatura. Se compone de:

• Un dispositivo de señalización que genera ondas electromagnéticas

• Un diseño de bobina que transmite las señales al flujo de agua

• Una carcasa robusta adaptada tanto para el hogar como para la industria

El resultado es una mejor calidad del agua, un mantenimiento reducido y una protección contra la cal y la corrosión con un bajo consumo de energía y una alta confiabilidad.